1801. El señor Lockwood alquila la granja de los tordos, propiedad del señor Heatcliff, un individuo huraño que vive en Cumbres borrascosas, una finca cercana a la granja de los tordos. El ama de llaves, Elena Dean, cuenta al inquilino la historia de Heatcliff y su familia.

Hacía años en la granja de los tordos vivían los Linton con sus hijos Edgar e Isabel, y en Cumbres borrascosas vivía el matrimonio Earnshaw con sus dos hijos: Hindley y Catalina. Un día el señor Earnshaw trajo un chiquillo llamado Heatcliff a quien acoge en casa, pero no todos le aceptan allí: Hindley le odia. Catalina, sin embargo, le quiere y son grandes amigos. Cuando muere el señor Earnshaw Heatcliff pasa a ser en Cumbres borrascosas una especie de criado.

Hasta que desaparece cuando sabe que su amada Catalina se va a casar con Edgar Linton.
Esta es la historia de la venganza de Heatcliff. Y también de su amor. Es una historia preciosa en la que el odio, la venganza y la endogamia crean un clima opresivo la mayor parte del libro, para mi gusto los personajes sienten un odio exagerado y algunos personajes están excesivamente amargados y son demasiado “malos”. Pero se perdona porque es una delicia leerlo.